El idioma del corazón: Santiago celebra el Día de la Cultura Quichua en honor al gran Sixto Palavecino


Cada 24 de abril, el monte se vuelve canción para recordar al «centinela del quichua». A 111 años del nacimiento de Don Sixto, su legado sigue latiendo en el habla de nuestra gente y en la identidad de una provincia que no olvida sus raíces.
Hay sonidos que son mapa y territorio. En Santiago del Estero, el quichua es ese susurro ancestral que se resistió a morir y que hoy, más que nunca, es bandera de nuestra identidad. Cada 24 de abril, celebramos el Día de la Cultura Quichua, una fecha que coincide con el nacimiento de Don Sixto Palavecino, el hombre que con su violín y su palabra sagrada rescató nuestra lengua del olvido.
Sixto no solo fue un músico excepcional; fue un guardián. En tiempos donde hablar quichua era motivo de discriminación, él lo llevó a la radio, a los discos y a los escenarios más grandes del país. Su mensaje era claro: “El que olvida sus raíces, pierde el alma”.

Un latido que no se detiene
El quichua santiagueño no es una lengua muerta de museo; es una lengua viva que se respira en el Salado, en el Dulce y en la cotidianeidad de nuestras comunidades rurales. Es el idioma de la copla, del sentimiento profundo y de la sabiduría del monte.
Gracias al impulso de Don Sixto y de tantos investigadores y docentes que siguieron sus pasos, hoy el quichua se estudia, se canta y se protege como el tesoro cultural más valioso que tenemos. Es nuestra «buena noticia» de identidad: saber quiénes somos para saber hacia dónde caminamos.
La herencia de un visionario
Celebrar la cultura quichua es honrar la memoria de Sixto Palavecino, pero también es reconocer a cada santiagueño que mantiene vivo el vocabulario de sus abuelos. Es entender que en cada “sachayoj”, en cada “atamisqui” o en cada frase compartida en el patio de tierra, hay una historia de resistencia y amor por lo propio.
Desde Tribuno del Bicentenario, nos sumamos a esta celebración con el compromiso de seguir comunicando nuestra cultura. Como decía Don Sixto, “ama sua, ama llulla, ama quella” (no seas ladrón, no seas mentiroso, no seas perezoso). Que la lengua de nuestra tierra siga siendo el motor de nuestra unión.
———————–Fernanda Andrea Sanchez
Coordinación general y periodística
Martín Zevi
Coordinación del Dpto. Audiovisual








