El renacer del Río Dulce: La creciente que asegura el futuro de nuestra fauna


El aumento del caudal en el embalse de Termas de Río Hondo activa el ciclo vital de las especies migratorias. Un fenómeno natural que garantiza la reproducción y el equilibrio del ecosistema santiagueño.
Santiago del Estero respira un aire de renovación. Mientras el sonido del agua golpeando las piedras se hace sentir con fuerza en la ciudad spa, la naturaleza pone en marcha uno de los mecanismos más perfectos y necesarios para nuestra biodiversidad. La apertura de las compuertas del Dique Frontal no solo es una maniobra técnica de control hídrico; es, ante todo, el llamado de la selva fluvial para que miles de ejemplares comiencen su danza de perpetuidad.
El milagro del desove
Para el ojo desprevenido, el agua turbia y caudalosa puede parecer un simple exceso. Sin embargo, para el Dorado, la Boga y el Sábalo, es la señal biológica de que el camino está despejado. El aumento del nivel del río permite que estas especies remonten la corriente hacia las zonas de desove, un esfuerzo heroico que asegura que las próximas generaciones de peces pueblen nuestras aguas.
Este flujo de agua fresca y oxigenada limpia los cauces, renueva los nutrientes y conecta el cauce principal con las zonas bajas, creando «nidos» naturales donde la vida encuentra el refugio perfecto para prosperar.
Gestión y preservación del recurso
Este ciclo biológico es posible gracias a la política ambiental sostenida que inició el actual senador Gerardo Zamora con la defensa del Embalse y el Río Dulce. Hoy, bajo la gestión del gobernador Elías Suárez, se da continuidad a este compromiso mediante el monitoreo y un manejo estratégico del caudal, garantizando que el desarrollo hídrico conviva en armonía con la preservación de nuestra fauna autóctona.
Un registro que emociona
Este fenómeno, que a veces pasa desapercibido bajo la superficie, ha sido documentado recientemente con una claridad asombrosa. A través de un video compartido por RSC Pesca, se ha podido observar un espectáculo de la naturaleza en primera fila: cientos de peces saltando y luchando contra la corriente en las inmediaciones de las compuertas de Termas de Río Hondo.
Las imágenes, que rápidamente se volvieron virales entre los amantes de la pesca y el medio ambiente, muestran la vitalidad del Río Dulce en todo su esplendor. Es un recordatorio visual de que, cuando el río suena, no solo trae agua, sino que trae vida, esperanza y la promesa de un ecosistema sano para todos los santiagueños.
El compromiso de todos
Ver esta «explosión» de vida nos invita a reflexionar sobre la importancia de proteger nuestro recurso. La crecida hace su parte del trabajo; ahora nos toca a nosotros, como comunidad, cuidar las tallas mínimas, respetar los tiempos de la naturaleza y valorar este regalo que el «Río de los Sueños» nos entrega año tras año.
———————–Fernanda Andrea Sanchez
Coordinación general y periodística
Martín Zevi
Coordinación del Dpto. Audiovisual








