Entre Santiago y La Banda, un puente que nos une


El Puente Carretero no es solo una obra de ingeniería: es un símbolo vivo de identidad, memoria y encuentro. Desde 1927, conecta a Santiago Capital con La Banda y atraviesa generaciones cargado de historia, mitos y canciones.
El imponente Puente Carretero se erige como una respuesta histórica a las frecuentes crecidas del río Dulce que dañaban al antiguo Puente Negro. Su estructura, traída desde Alemania, significó una solución definitiva y abrió una vía de comunicación clave para el crecimiento de ambas ciudades.

Aunque de origen teutón, la obra fue ensamblada mayormente por manos locales, respetando los patrones originales de construcción. De aquel trabajo conjunto nació uno de los relatos más entrañables: el mito del bulón de oro, que —según contaba un obrero italiano de apellido Catálfamo— estaría oculto en algún punto secreto de los 840 metros de esta estructura inaugurada en 1927.

Más allá de la leyenda, el puente es un emblema que inspira. Poetas y músicos lo inmortalizaron: Carlos Carabajal le puso palabras, Peteco música; Jorge Rosenberg evocó el misterio del bulón. Y hay un ritual íntimo y compartido: mirar la trama metálica desde un vehículo en movimiento, dejar que las figuras se sucedan como una película acelerada. Una experiencia kinestésica que late en la memoria colectiva.

Todo lo que une, simboliza. Y pocas obras lo hacen con tanta fuerza como este puente paradigmático que enlaza ciudades, historias y emociones. Una invitación permanente a sentir Santiago desde sus fibras más profundas.
———————–Fernanda Andrea Sanchez
Coordinación general y periodística
Martín Zevi
Coordinación del Dpto. Audiovisual








