Guardianes de la noche santiagueña



En las noches de Santiago del Estero, cuando el silencio se mezcla con el murmullo del monte, unos visitantes misteriosos y encantadores salen a recorrer el cielo.

No son de mal agüero, como a veces se cree: al contrario, son protectores silenciosos que cuidan el equilibrio de la naturaleza, regulando poblaciones de insectos y pequeños roedores.

Son aves nocturnas, casi mágicas, que nos acompañan desde siempre.

Gracias a la mirada atenta del fotógrafo y observador de aves Rodolfo E. Domnanovich (@rodokakuy), cofundador y coordinador del Club de Observadores de Aves Kakuy de Santiago del Estero (@coakakuy), hoy podemos conocerlas un poco más de cerca:

  • Atajacaminos Chico (Setopagis parvula): discreto y mimetizado, se esconde entre ramas y hojas, como un guardián invisible del monte.
  • Alilicucú común (Megascops choliba): pequeño y curioso, con grandes ojos que parecen contener la noche entera.
  • Lechuzón de Campo (Asio flammeus): majestuoso y atento, vuela sobre los pastizales como un centinela del viento.
  • Kakuy (Nyctibius griseus): mítico y misterioso, protagonista de leyendas, con su canto profundo que emociona y estremece.

En un mundo donde muchas veces olvidamos mirar hacia arriba, estas aves nos recuerdan que la naturaleza siempre nos abraza y protege.

Cuidarlas es también cuidarnos. Porque cada aleteo suyo es parte del equilibrio que sostiene la vida en nuestras tierras santiagueñas.

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Fernanda Andrea Sanchez
Coordinación general y periodística

Martín Zevi
Coordinación del Dpto. Audiovisual

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