Más allá del castigo: El desafío de transformar la responsabilidad penal juvenil en una oportunidad de vida



En medio del debate nacional por la baja en la edad de imputabilidad, el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de Santiago del Estero impulsa una agenda centrada en la perspectiva integral. El reciente conversatorio en la UCSE visibilizó la necesidad de mirar los contextos vulnerables y fortalecer espacios de revinculación como el programa Nexo, demostrando que la respuesta estatal no puede limitarse al encierro.

La discusión sobre la reforma de la Ley Penal Juvenil se encuentra instalada en el centro de la agenda política y social de la República Argentina en este 2026. Sin embargo, lejos de las respuestas lineales o de las recetas exclusivamente punitivas que suelen dominar el escenario mediático, en Santiago del Estero se consolida una línea de trabajo que propone una mirada superadora: entender la justicia penal juvenil no como un mero sistema de castigo, sino como una estructura capaz de ofrecer una verdadera oportunidad de transformación y reparación del daño.

Esta postura quedó de manifiesto en el reciente conversatorio “Ley Penal Juvenil: escenarios ante la baja de punibilidad y alternativas a la pena de prisión”, un encuentro clave que reunió en la Universidad Católica de Santiago del Estero (UCSE) a la ministra de Justicia y Derechos Humanos, Dra. Matilde O’Mill, y al vicepresidente primero del Superior Tribunal de Justicia, Dr. Eduardo Llugdar, junto a autoridades de la Facultad de Ciencias Políticas, Sociales y Jurídicas, estudiantes y miembros del ámbito académico. El propósito central de este espacio no fue solo el análisis técnico de las normativas vigentes, sino la puesta en común de los ejes sobre los que el Ministerio viene trabajando de manera sostenida.

La agenda que promueve la provincia en materia de minoridad en conflicto con la ley se sostiene sobre tres pilares fundamentales que buscan dar una respuesta eficaz, humana e integral:

  • Reconocimiento del Contexto: La perspectiva integral exige reconocer de manera directa que detrás de cada adolescente que comete un delito preexisten entramados sociales, familiares y personales sumamente complejos. La intervención del Estado, por lo tanto, no puede ser aislada ni ignorar las vulnerabilidades de origen.
  • Responsabilidad con Oportunidad: Si bien la asunción de la responsabilidad debe guiar toda intervención estatal, el verdadero desafío institucional radica en convertir esa instancia en una plataforma de cambio positivo. Esto implica que el joven pueda comprender las consecuencias de sus actos, trabajar en la reparación del daño causado y, fundamentalmente, proyectar un nuevo proyecto de vida.
  • El Programa Nexo como Modelo: Como muestra concreta de esta política pública en territorio, se destaca el valor del dispositivo provincial Nexo. Este espacio de abordaje integral funciona articulando redes que garantizan el acceso a la educación, la salud, el acompañamiento continuo a las familias, la formación en oficios y el fortalecimiento de los vínculos comunitarios, presentándose como una alternativa real y efectiva al circuito tradicional de la prisión.
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Fernanda Andrea Sanchez
Coordinación general y periodística

Martín Zevi
Coordinación del Dpto. Audiovisual

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