Puestos de chipaco: los rincones que enamoran en cada esquina


En Santiago del Estero, hay sabores que no se buscan… se encuentran. Y uno de ellos es el chipaco, esa delicia redonda que aparece en cualquier esquina y conquista desde el primer aroma.
Los puestos de chipaco forman parte del paisaje cotidiano: pequeños espacios que parecen detenidos en el tiempo, pero que siguen vivos en cada jornada, en cada tanda recién salida del fuego.
Para quienes viven aquí, es una tradición. Para quienes llegan, es un descubrimiento. Porque basta con dejarse guiar por el olfato para encontrar ese perfume inconfundible de harina y chicharrón que invita a frenar, comprar y disfrutar.


El chipaco representa la simpleza hecha sabor. No necesita grandes presentaciones: su esencia está en lo auténtico, en lo casero, en esas manos que repiten una receta que pasa de generación en generación.
Cada puesto es más que un lugar de venta: es un punto de encuentro, una pausa en el día, una excusa para compartir.
Y así, entre calles y esquinas, el chipaco se convierte en uno de los sabores más representativos de la provincia, un verdadero símbolo de identidad que enamora a todos los que lo prueban.
———————–Fernanda Andrea Sanchez
Coordinación general y periodística
Martín Zevi
Coordinación del Dpto. Audiovisual








