Santiago del Estero redobla su compromiso ambiental y envía un segundo avión hidrante a la Patagonia


La provincia vuelve a marcar presencia federal y solidaria en la lucha contra los incendios forestales, sumando un nuevo refuerzo aéreo clave para proteger uno de los patrimonios naturales más valiosos del país.
En una decisión que reafirma una política de Estado sostenida en el tiempo, Santiago del Estero dispuso el envío de un segundo avión hidrante para combatir los incendios forestales que desde hace más de un mes afectan al Parque Nacional Los Alerces, en la provincia de Chubut. Se trata del Air Tractor AT-802, una aeronave especialmente diseñada para el ataque directo del fuego, que se suma al Boeing 737 FireLiner enviado previamente y que ya se encuentra operando en la zona.
La medida fue adoptada por expresas instrucciones del gobernador Elías Suárez, a partir de un pedido formal realizado por la Administración de Parques Nacionales, en articulación con la Agencia Federal de Emergencias (AFE), ante la magnitud del desastre ambiental y la necesidad urgente de reforzar los medios aéreos disponibles.
Mientras el Boeing FireLiner, el avión hidrante más grande de Latinoamérica, continúa generando una fuerte repercusión a nivel nacional e internacional por su capacidad operativa —con descargas superiores a los 15.000 litros—, Santiago del Estero vuelve a dar un paso más y suma otro recurso estratégico, demostrando que su compromiso con la lucha contra el fuego no es simbólico, sino concreto y sostenido.
El Air Tractor AT-802, por su versatilidad, potencia y precisión, permitirá intensificar las tareas de combate en zonas de difícil acceso, complementando el trabajo de los más de 80 brigadistas que enfrentan diariamente condiciones extremas para contener el avance de las llamas.
El escenario no es menor: el Parque Nacional Los Alerces, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO, representa un ecosistema único e irremplazable. La pérdida de miles de hectáreas de bosque tendría consecuencias ambientales irreversibles que llevarían décadas revertir. En ese contexto, la intervención aérea resulta decisiva.
Esta acción vuelve a poner en valor una visión estratégica que Santiago del Estero adoptó hace años, cuando decidió invertir en equipamiento aéreo de última generación para la prevención y el combate de incendios forestales. Una decisión que en su momento fue cuestionada, pero que hoy se revela como una inversión clave no solo para la provincia, sino para todo el país.
Santiago no mira hacia otro lado. Santiago actúa.
Actúa con recursos propios, con planificación, con solidaridad federal y con una mirada de futuro que entiende que defender el ambiente es defender la vida, el desarrollo y las próximas generaciones.
Fernanda Andrea Sanchez
Coordinación general y periodística
Martín Zevi
Coordinación del Dpto. Audiovisual








