Un parque casi santo: homenaje vivo a Mama Antula


Con áreas recreativas, postas históricas y una estatua iluminada que inspira devoción, Santiago celebra la vida de su Santa con un espacio que une fe, belleza y comunidad.
Mama Antula fue un verdadero ejemplo de sororidad y entrega, mucho antes de que esos valores tuvieran nombre. Nacida en el seno del privilegio, eligió el camino del beaterio jesuita y dedicó su vida al servicio de los demás. Su obra, su fe y sus milagros la llevaron a ser canonizada por el Papa Francisco, convirtiéndose en la primera santa argentina.

En honor a su legado, se inauguró recientemente el Parque Mama Antula, un espacio que conjuga lo lúdico con lo sagrado. El lugar ofrece áreas de recreación, estaciones que recorren la vida de la Santa, y un mirador que circunvala una estatua imponente, iluminada con una belleza que parece bendecida por la luz de Cristo.

Este parque no es solo un homenaje: es una experiencia espiritual y comunitaria. La alegría de las familias, la emoción de los visitantes y la devoción que despierta cada rincón lo convierten en una obra que trasciende lo terrenal.

Para los santiagueños, visitar el Parque Mama Antula es reencontrarse con una historia de fe y coraje. Para quienes llegan desde otros puntos del país, es una oportunidad de llevarse un pedacito de cielo en la memoria.
———————–Fernanda Andrea Sanchez
Coordinación general y periodística
Martín Zevi
Coordinación del Dpto. Audiovisual








